Al otoño | John Keats

Este poema fue compuesto entre el mes de septiembre de 1819 y el año de 1820, cuando John Keats tenía alrededor de 25 años y se encontraba en la plenitud de su vida escasa y su inmenso talento poético. El poema consta de tres estrofas, cada una de ellas de 11 versos. Esta composición sigue un esquema rítmico irregular. La primera parte de cada estrofa observa un patrón rítmico abab, donde la primera línea rima con la tercera y la segunda con la cuarta. La segunda parte de cada stanza es más larga y varía en su esquema rítmico: la primera estrofa está ordenada en cdedcce, y la segunda y la tercera cdecdde. Esta disposición contribuye a realzar no lo delicado sino lo sutil de la entonación del poema.

Al otoño

I

Estación de nieblas y dulce abundancia de frutos,
Amiga entrañable del sol maduro;
conspiras con él para cargar y bendecir
Con frutos las vides que rodean los flecos de los techos;
O abrumar con manzanas los árboles musgosos de la casa de campo,
Y hacer que todo fruto madure hasta su entraña;
Henchir el guaje y redondear la cáscara de la avellana
Con una carne dulce; surtir de brotes
Y más brotes a las flores tardías para que las abejas
Crean que los días cálidos no terminarán jamás,
Porque el verano ha desbordado sus celdas pegajosas.

II

¿Quién no te ha visto con frecuencia en tu almacén?
A veces quienquiera que busque en el exterior te encontrará
Sentada despreocupadamente en el suelo de un granero,
Tu pelo apenas agitado por las ráfagas del viento;
O dormida profundamente en un surco a medias cosechado,
Adormecida con el vapor de las amapolas, al tiempo que tu guadaña
Se ahorra un próximo sesgo y resguarda a todas sus flores duplicadas:
Y a veces como un recolector te quedas quieta
Con la cabeza ladeada a lo largo de un arroyo;
O cerca de una prensa de cidra, con la mirada paciente,
Contemplas la caída de las últimas gotas durante horas y horas.

III

¿Dónde están las canciones de la primavera? ¿Dónde están?
No pienses en ellas, tú también tienes tu musca:
Cuando las nubes cerradas alientan la suave agonía del día
Y tiñen los erizados llanos de un color rosáceo;
Entonces se escucha un coro contristado de mosquitos
Entre los sauces del río, cuyo sonido crece
O disminuye si el viento ligero vive o muere;
Y desde algún lugar en las colinas llega el balar de los corderos;
Los grillos cantan a los setos; y con una agudeza apenas audible,
Los petirrojos silban en los campos arados;
Y una reunión de golondrinas se pronuncia en los cielos.

To autumn

I

Season of mists and mellow fruitfulness,
Close bosom-friend of the maturing sun;
Conspiring with him how to load and bless
With fruit the vines that round the thatch-eves run;
To bend with apples the moss’d cottage-trees,
And fill all fruit with ripeness to the core;
To swell the gourd, and plump the hazel shells
With a sweet kernel; to set budding more,
And still more, later flowers for the bees,
Until they think warm days will never cease,
For summer has o’er-brimm’d their clammy cells.

II

Who hath not seen thee oft amid thy store?
Sometimes whoever seeks abroad may find
Thee sitting careless on a granary floor,
Thy hair soft-lifted by the winnowing wind;
Or on a half-reap’d furrow sound asleep,
Drows’d with the fume of poppies, while thy hook
Spares the next swath and all its twined flowers:
And sometimes like a gleaner thou dost keep
Steady thy laden head across a brook;
Or by a cyder-press, with patient look,
Thou watchest the last oozings hours by hours.

III

Where are the songs of spring? Ay, Where are they?
Think not of them, thou hast thy music too,—
While barred clouds bloom the soft-dying day,
And touch the stubble-plains with rosy hue;
Then in a wailful choir the small gnats mourn
Among the river sallows, borne aloft
Or sinking as the light wind lives or dies;
And full-grown lambs loud bleat from hilly bourn;
Hedge-crickets sing; and now with treble soft
The red-breast whistles from a garden-croft;
And gathering swallows twitter in the skies.


Extraído de William Wordsworth / John Keats, Dos poemas del romanticismo inglés. Traducción, prefacio y ensayos de Gabriel Bernal Granados, El oro de los tigres X (Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria), Universidad Autónoma de Nuevo León, 2021, pp. 33-37 | Buenos Aires Poetry 2021