Si tenemos que morir | Claude McKay

Claude McKay, nacido Festus Claudius McKay en Sunny Ville, Jamaica en 1889, fue una figura clave del Harlem Renaissance , un movimiento literario prominente de la década de 1920. Su obra abarcó desde versos vernáculos que celebran la vida campesina en Jamaica hasta poemas que protestan contra las desigualdades raciales y económicas. Su ficción filosóficamente ambiciosa, que incluye cuentos de la vida de los negros tanto en Jamaica como en Estados Unidos, aborda la dualidad instintiva / intelectual, que McKay consideró fundamental en los esfuerzos del individuo negro para hacer frente a una sociedad racista. Es autor de The Passion of Claude McKay: Selected Poetry and Prose (1973), The Dialectic Poetry of Claude McKay (1972), Selected Poems (1953), Harlem Shadows (1922), Constab Ballads (1912) y Songs of Jamaica (1912), entre muchos otros libros de poesía y prosa.

McKay se mudó a Chicago y trabajó como maestro para una organización católica. A mediados de la década de 1940, su salud se había deteriorado. Sufrió varias enfermedades a lo largo de sus últimos años y finalmente murió de insuficiencia cardíaca en 1948.

Si tenemos que morir

Si tenemos que morir, que no sea como cerdos
perseguidos y encerrados en un lugar sin gloria,
mientras a nuestro alrededor ladran los perros rabiosos y hambrientos,
burlándose de nuestro maldito lote.
Si debemos morir, ¡oh, hagámoslo con nobleza!
Para que nuestra preciosa sangre no sea derramada
en vano; ¡incluso los monstruos que desafiemos
serán obligados a honrarnos aunque estemos muertos!
¡Oh, compañeros! ¡Debemos encontrarnos con el enemigo común!
Aunque superados en número, demostremos que somos valientes,
¡y por sus miles de golpes, devuelvan un golpe mortal!
¿Qué importa si ante nosotros se extiende la tumba abierta?
Como hombres, nos enfrentaremos a la manada asesina y cobarde,
¡arrinconados contra la pared, muriendo, pero luchando!

If We Must Die

If we must die, let it not be like hogs
Hunted and penned in an inglorious spot,
While round us bark the mad and hungry dogs,
Making their mock at our accursèd lot.
If we must die, O let us nobly die,
So that our precious blood may not be shed
In vain; then even the monsters we defy
Shall be constrained to honor us though dead!
O kinsmen! we must meet the common foe!
Though far outnumbered let us show us brave,
And for their thousand blows deal one death-blow!
What though before us lies the open grave?
Like men we’ll face the murderous, cowardly pack,
Pressed to the wall, dying, but fighting back!


Extraído de Poetry (Chicago) | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry 2022 | Imagen: Carl Van Vechten, © Van Vechten Trust. Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Yale University