Los jóvenes | Sterling Brown

Sterling Brown nació en Washington, D.C., el 1 de mayo de 1901. Fue educado en Dunbar High School y recibió una licenciatura de Williams College. Estudió el trabajo de Ezra Pound y T. S. Eliot, aunque estuvo más interesado en los trabajos de Amy Lowell, Edgar Lee Masters, Robert Frost y Carl Sandburg. En 1923, obtuvo una maestría de la Universidad de Harvard y fue empleado como maestro en el Virginia Seminary and College en Lynchburg hasta 1926. Tres años más tarde, Brown comenzó a enseñar en la Universidad de Howard y en 1932 se publicó su primer libro, Southern Road.
Su poesía estuvo influenciada por el jazz, el blues, las canciones de trabajo y los espirituales y, al igual que Langston Hughes, Jean Toomer, Countee Cullen y otros poetas negros de la época, sus escritos expresan sus preocupaciones sobre la raza en Estados Unidos. Southern Road fue bien recibido por la crítica y Brown se convirtió en parte de la tradición artística del Renacimiento de Harlem, pero con la llegada de la Depresión, Brown no pudo encontrar un editor para su segundo libro de versos. Se dedicó a escribir ensayos y se centró en su carrera como profesor en Howard, donde enseñó hasta su jubilación en 1969. Finalmente publicó su segundo libro de poesía, The Last Ride of Wild Bill, en 1975. Murió en 1989 en Takoma Park, Maryland.

Los jóvenes

Con algodón hasta la puerta
no hay lugar para jugar;
sin tiempo: hay que cortar algodón
todo el día.

En el coche averiado
saltan hacia arriba y hacia abajo
pretenden estar conduciendo
camino a la ciudad.

Es lo más lejos que llegarán
durante muchos años;
los trajo el algodón
y aquí los mantendrá.

El perro guardián de costillas
con poca carne se ha ido;
los niños, igual de hambrientos,
tienen que quedarse.

En la choza de dos cuartos
su madre está acostada,
con un hermanito nuevo
en sus brazos, llorando.

Otra boca que alimentar
otro cuerpo a la cama,
otro que crecerá
desnutrido.

Pero su padre está feliz
y lo escuchan decir:
«El buen Señor da
y quita».

«Son dos manos más
para llevar a una hilera;
alabado sea Dios de quien
fluyen todas las bendiciones».

The Young Ones

With cotton to the doorstep
No place to play;
No time: what with chopping cotton
All the day.

In the broken down car
They jounce up and down
Pretend to be sterring
On the way to town.

It’s as far as they’ll get
For many a year;
Cotton brought them
And will keep them here.

The spare-ribbed yard-dog
Has gone away;
The kids, just as hungry,
Have to stay.

In the two-roomed shack
Their mammy is lying,
With a little new brother
On her arm, crying.

Another mouth to feed
Another body to bed,
Another to grow up
Underfed.

But their pappy’s happy
And they hear him say:
“The good Lord giveth,
And taketh awa.

“It’s two more hands
For to carry a row;
Praise God from whom
All blessings flow.”


Extraído de Brown, Sterling A., “The Young Ones”, Poetry: A magazine of Verse, Vol. LII, No. IV, July 1938, pp. 189-190 | Traducción de Juan Arabia | Buenos Aires Poetry 2022 | Imagen: Library of America