Dos poemas de René CHAR

El molino

Un largo ruido que viene por el techo;
Las golondrinas siempre blancas;
El grano que salta, el agua que muele,
Y el recinto donde el amor se arriesga,
Relumbra y marca el paso.


en Fureur et Mystère, 1967

 

Lied de la higuera

Tanto heló que las lechosas ramas
Maltrataron la sierra, se rompieron las manos.
La primavera no vio reverdecer a las graciosas.

La higuera solicitó al señor de lo yacente
El arbusto de una nueva fe.
Pero la oropéndola, su profeta,
La cálida aurora de su retorno,
Al posarse sobre el desastre,
En vez de morir de hambre, murió de amor.


en Le Nu perdu, 1971