Dream Song 29 & Otros Poemas, de John BERRYMAN

Dream Song 29

Algo se asentó, una vez, en el corazón de Henry,
tan pesado, que si hubiera tenido cien años más
& más & gimiendo, insomne, en todo ese tiempo
Henry no habría prosperado.
Comienza siempre de nuevo en los oídos de Henry
la breve tos en alguna parte, una fragancia, una campanada.

Y entonces hay otra cosa en su mente
como un grave rostro sienés mil años
fallaría en manchar el aún perfilado reproche de lo Horrible,
con los ojos abiertos, atiende, ciego.
Todas las campanas dicen: demasiado tarde. Esto no es para lágrimas;
una manera de pensar.

Pero Henry nunca acabó con nadie, nunca como creyó
haber hecho y cercena el cuerpo de ella
y esconde los trozos, donde puedan ser encontrados.
Él sabe: va a verlos a todos, & nadie ha desaparecido.
A menudo él los enumera, al amanecer.
Nadie ha desaparecido jamás.

Él dimite

La edad, y las muertes, y los fantasmas.
Ella ha huido lejos en espíritu
de mí. Los huéspedes
de los pesares vienen & me encuentran vacío.

No siento que esto cambiará.
No quiero nada
ni a nadie, familiar o extraño.
No pienso cantar

nunca más desde ahora;
jamás. Debo partir
a sentarme con un rostro ciego
sobre un desierto corazón.

Collected Poems 1937-1971. (Ed. Charles Thornbury; Farrar, Straus and Giroux; Reprint 1991). Traducción de© Juan Carlos Villavicencio, 2016.