Joven Pareja, de Arthur RIMBAUD

Las aristoloquias son plantas herbáceas trepadoras (en pérgolas y muros… etc.) con extrañas flores que viven en zonas tropicales, subtropicales y del Mediterráneo. Claude Jeancolas, en Le Nouveu Dictionnaire Rimbaud, alude a la creencia que los antiguos le atribuían a esta planta: la virtud de facilitar el flujo de la sangre menstrual (en Claude JEANCOLAS, Le Nouveau Dictionaire Rimbaud. Éditions FVW, París, 2012, p. 34). La proximidad fisonómica de estas flores con el aparato reproductor masculino parece ser el juego que subyace en este poema, un juego sensual, se podría decir, que acentúa o refuerza su erotismo en el «vibrar» (vibrent) de las encías de los duendes. Otra interpretación posible es la que aparece en la traducción de Javier del Prado: «Planta trepadora. Es posible que Rimbaud la emplee como símbolo de la fidelidad matrimonial (como en Memoria), al ser la flor de la especie más común de color amarillo» (en Arthur RIMBAUD, Poesía Completa. Traducción de Javier del Prado, Cátedra, 2005, p. 158). Todas estas interpretaciones son válidas, en la medida que este poema —que data hacia 1872— haría alusión a la vida en pareja de Rimbaud y de Verlaine.

Juan Arabia

JOVEN PAREJA

La habitación está abierta al cielo azul marino;
No queda espacio: ¡Arcas y cofres!
Afuera el muro está lleno de aristoloquias
En las que vibran las encías de los duendes.

¡Seguro que se debe a intrigas de genios
Esos gastos vanos y ese desorden!
Es el hada africana la que ofrece
Mora, y tejidos en los rincones.

Las madrinas insatisfechas entran
En los aparadores de luz de la alacena,
¡Y ahí se quedan!, la pareja desaparece
Con poca seriedad, y ya nada se hace.

El viento engaña al marido
Todo el tiempo, durante su ausencia.
Incluso espíritus de agua, malignos,
Entran vagando por la esfera de la alcoba.

¡La noche, la amiga! La luna de miel
Recogerá su sonrisa y llenará
El cielo con mil cintas de cobre.
Después tendrán que enfrentar a la rata maligna.

— Si no llega un fuego alocado y pálido,
Como un disparo de fusil, después de vísperas.
— ¡Oh, santos y blancos espectros de Belén,
Hechicen antes el azul de su ventana!

JEUNE MÉNAGE

La chambre est ouverte au ciel bleu-turquin;
Pas de place: des cofrets et des huches!
Dehors le mur est plein d’aristoloches
Où vibrent les gencives des lutins.

Que ce sont bien intrigues de génies
Cette dépense et ces désordres vains!
C’est la fée africaine qui fournit
La mûre, et les résilles dans les coins.

Plusieurs entrent, marraines mécontentes,
En pans de lumière dans les bufets,
Puis y restent! le ménage s’absente
Peu sérieusement, et rien ne se fait.

Le marié a le vent qui le floue
Pendant son absence, ici, tout le temps.
Même des esprits des eaux, malfaisants
Entrent vaguer aux sphères de l’alcôve.

La nuit, l’amie oh! la lune de miel
Cueillera leur sourire et remplira
De mille bandeaux de cuivre le ciel.
Puis ils auront afaire au malin rat.

— S’il n’arrive pas un feu follet blême,
Comme un coup de fusil, après des vêpres.
— Ô spectres saints et blancs de Bethléem,
Charmez plutôt le bleu de leur fenêtre!

∇ Extraído de Rimbaud, Jean Arthur Nuevos versos y canciones, de Arthur Rimbaud. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Buenos Aires Poetry, 2015. 110 p. ; 14×18 cm. Traducido por: Juan Arabia ISBN 978-987-45761-0-1.