Pierrots (Escena corta pero típica) – Jules Laforgue

La poesía contemporánea le debe a Jules Laforgue muchísimo más que lo que suele advertirse. Su obra estaba poco difundida incluso en Francia cuando, a principios del siglo XX, ya había dejado una profunda huella, aunque con rasgos muy distintos de un caso a otro, en la poesía del argentino Leopoldo Lugones, el mexicano Ramón López Velarde y el todavía estadounidense por entonces T. S. Eliot. No se trata sólo del verso libre, del que Laforgue fue acaso el primer cultor, sino también de cierto tipo de ironía “distanciada”, a veces de la mano de una suerte de teatralización, y, principalmente, del recurso simultáneo a diferentes registros de lengua, desde el coloquialismo hasta la jerga científica, rasgos que pasaron a ser patrimonio común de la poesía a través de aquellos herederos, y de los herederos de sus herederos. Laforgue, hijo de franceses, nació en Montevideo en 1860. Emigró a Francia de niño, donde quedó a cargo de unos parientes. Fue lector de la emperatriz Augusta de Alemania, desde 1881 hasta su casamiento en Londres con su profesora de inglés en 1886. Al año siguiente moría de tuberculosis. En su corta carrera, publicó varias obras, tanto en verso como en prosa. Su primer libro fue relacionado de inmediato con Tristan Corbière, con quien él se reconoció unido por una “consaguinidad de humor”, aunque el suyo sea notoriamente más estetizado que el de su predecesor. He aquí una muestra.

PIERROTS
(Escena corta pero típica)

¡Me hacen falta tus ojos! Cuando pierdo su estrella,
El mal de calma chicha se lanza hacia mi vela,
El temblor del Vae soli! gorgotea en mis tuétanos…

Habrías debido verme después de esas contiendas!
Vagaba en la más cruel agitación,
Gritando a las paredes: ¡Dios! ¡Dios! ¿Qué dirá ella?

Pero también, es cierto, me has herido en las antenas
Del alma, con las mentiras de tu cola,
Y tu montón de complicaciones mundanas.

Yo veía que tus ojos me echaban a unas pistas,
Pensaba: ¡sí, divinos, esos ojos! pero no existe nada
Detrás! Su alma es asunto de oculista.

¡Yo ya estoy laminado de estéticas leales!
Odio los trémolos, las frases nacionales;
En suma, que el violeta oscuro luto es mi color local.

No soy “¡ese gallardo! ni El Soberbio,
Pero mi alma, que un grito un poco crudo exacerba,
Es en el fondo distinguida y franca como el pasto.

Tengo nervios sensibles todavía al son de las campanas,
Y voy al aire libre sin miedo y sin reproche,
Sin sonreírme nunca en un espejo de bolsillo.

Es cierto, ¡anduve mucho! he gruñido en albergues
Poco tú; pero, ¿no tengo más mérito
Porque salvé la fe en tus ojos? dime…

–Vamos a hacer las paces, Ven, te acuno,
Niño. ¿Bien?
………….–Es que el perdón tuyo me arroja
Una mezcla (confusa) de impresiones… diversas…

………………………………….(Sale.)

PIERROTS
(Scène courte mais typique)

Il me faut vos yeux! Dès que je perds leur étoile,
Le mal des calmes plats s’engouffre dans ma voile,
Le frisson du Vae soli! gargouille en mes moelles…

Vous auriez dû me voir après cette querelle!
J’errais dans l’agitation la plus cruelle,
Criant aux murs: Mon Dieus! mon Dieu! Que dira-t-elle?

Mais aussi, vrai, vous me blessâtes aux antennes
De l’âme, avec les mensonges de votre traîne,
Et votre tas de complications mondaines.

Je voyais que vos yeux me lançaient sus des pistes,
Je songeais: oui, divins, ces yeux! mais rien n’existe
Derrière! Son âme est affaire d’oculiste.

Moi, je suis laminé d’esthétiques loyales!
Je hais les trémolos, les phrases nationales;
Bref, le violet gros deuil est ma couleur locale.

Je ne suis point «ce gaillard-là!» ni Le Superbe!
Mais mon âme, qu’un cri un peu cru exacerbe,
Est au fond dintinguée et franche comme une herbe.

J’ai des nerfs encor sensibles au son des cloches,
Et je vais en plein air sans peur et sans reproche,
Sans jamais me sourire en un miroir de poche.

C’est vrai, j’ai bien roulé! j’ai râlé dans des gîtes
Peu vous; mais, n’en ai-je pas plus de mérite
A en avoir sauvé la foi en vos yeux? dites…

–Allons, faisons la paix, Venez, que je vous berce,
Enfant. Eh bien ?
………………–C’est que, votre pardon me verse
Un mélange (confus) d’impressions… diverses…

……………………………………(Exit.)

∇ Nota y traducción de ©Pablo Ingberg.