LAMEN, de Hernán Lasque – Colección Pippa Passes.

Hernan Lasque nació en Concordia, Entre Ríos, en 1977. Radicado en Plottier, Neuquén, desde el año 2005, publicó el libro de cuentos Ratón Blanco (ed. Colisión Libros, Bs As, 2009) y la novela Lizeta (ed. Colisión Libros, Bs.As. 2010) Lamen es su primer libro de poesía.

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DE LA FRUTA

Crecerán en charcos secos,
de pie
sobre callos para caldo gordo,
malditos,
como perros sin dientes.

Tempranos hígados borrachos,
cerebros rayados a polvo,
furtivos
ladrones de cuchillo a piedra,
cal viva,
corazones a rosca.

Ciega la punga
entre las dos orejas,
vetan, vitan, votan y los encierran.
Pan y perro de la guarda
compañía azul
fajinada en gris.

Cópula al pópulo,
cánula de culo de mandioca,
carne dentro de la carne y la firma,
la firma, la firma de los que firman.
Malditos
niños frutales.

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LÁMINAS

Las calles,
las ciudades,
la gente,
los nuevos discos,
libros al filo de la frente,
arboledas,
lejanos ríos,
pantanos, mares y noches,
nadar de mujeres,
tigres, leones y pájaros,
culebras anilladas en
rojo, blanco y negro,
la medias de Chacharita,
de los flamencos.

Tentar la lengua y la forma,
texto-textura-tela,
piedra–papel
edificios y otras luces,
salitrosas escaleras y
mil trecientas 27
botellas diferentes.

Pelos en la rejilla del baño
donde también suceden arañas,
una tras otra,
primero dos patas,
luego la cabeza,
peludas, ojonas,
del tamaño de una mano,
arqueándose elásticas,
atletas mojadas que no mueren ni se desmayan
en baldosones de un patio al que se sigue yendo,
leyendo,
donde hubo,
hay
viento soplado en la cara,
saberlo todo querer,
acierto de la impósibilidad
y cólorin sin cólera:
no son tarántulas
ni esdrújulas,
sólo una paz imprecisa.

Sombra
que preserva noches en bolsiqueo de monedas, maniática

lengua de la culpa
arrojada
como pucho humeante a rodar en las veredas,
emulsión
de sangre, bragueta y ciudad que amanece
despacio, perversa,
ahorcada en la esquina,
colgada como un foco apiñado de insectos que
lamen
con lenguas de trapo
los días, agotando cada hora y sus noches,
bajo hileras de árboles partiéndose con ruido a nueces
en muelas quebradas que crían hormigas de metal
entre los dientes delatando ásperas lenguas,
calles mojadas, asfalto azul
titanio
de ojos y la luna
pestaña blanca en el cielo,
musulmana sobre los desiertos,
desiertos
ocupados por ciudades,
ciudades
que sin embargo de la humedad de los puertos,
puertos
que hamacan siempre algún barco,
valijas y un contrabando de misterios
rodando como bolas de lodo
hasta los pies desnudos que nadan las aguas marrones
de barros cocidos al sol de la siesta,
de perros echados a la sombra en pozos de tierra negra,
negras deshoras sin siquiera lluvia,
lluvias de verano aporreando ventanas,
escurriendo las imágenes entre uniones de baldosas,
veredas que muerden pensamientos del que anda
sonado
de todo olvidado y se opone
extiende de un vistazo la vida y las cosas que rodean,
paredes en las que algo se mueve,
descascaran
sobre el suelo que pisa
una vida apiladas en cajas
que corre con la punta del pie.

©Hernán Lasque, Lamen, BUENOS AIRES POETRY, 2017. 20×13 CM. 48 p. – ISBN 978-987-4197-09-2 COLECCIÓN PIPPA PASSES.

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