LOS COLORES DE LA VIGILIA, de Christian Kupchik – Colección Pippa Passes.

Christian Kupchik nació en Buenos Aires. Vivió en París, Barcelona, Montevideo y Estocolmo, donde cursó estudios de Filología Nórdica. Asimismo, se desempeña como editor, función que cumplió en Bonniers Förlag (Suecia, 1987-1992), Ediciones Paradiso (Buenos Aires, 1994, sello del que ha sido co-fundador), Área Paidós Argentina, donde dirigió cuatro colecciones de ensayo (Espacios del Saber, Estudios de Comunicación, Entornos y Estudios Latinoamericanos) y Ejercitar la Memoria Editores

Actualmente co-dirige SIWA, publicación especializada en Literatura Geográfica y el sello editorial LETEO.

Es autor de siete libros de poesía (uno de ellos, Transatlantik, en sueco), el volumen de relatos Fuera de lugar, y los libros de viaje El camino de las damas, La ruta argentina, En busca de Cathay y Las huellas del río (Editorial Planeta, 1999 – 2001). Se encuentra en prensa Todos estos años de gente – Encuentros con escritores notables (Modesto Rimba Editor, 2017), que reúne trece entrevistas con autores de Europa, EEUU y África.

Como traductor, llevó al español obras de Balzac, Strindberg, Ibsen, y Tomas Tranströmer, entre otros. Ha colaborado con artículos en más de cincuenta medios de América Latina y Europa, fundamentalmente en lo que hace a Periodismo Cultural. 

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“…habría que escuchar atentamente cada susurro del mundo,
tratando de percibir tantas imágenes que nunca han encontrado
su reflejo en la poesía, tantos fantasmas que nunca han logrado
los colores del estado de vigilia”.
–Michel Foucault,
Historia de la locura en la época clásica.

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SELECCIÓN NATURAL

Un hombre esconde a otro
mientras otro borra al siguiente
y el siguiente engulle al otro.
Otro se mueve
y muere el otro.

Al primer hombre le siguió
el segundo, un tercero, el séptimo…
Se sucedieron generaciones de supervivientes
semejantes a sí mismos
y también a los demás.

Hablan desde siempre:
son el primer hombre, un tercero, el séptimo…
Colores promiscuos en la niebla.

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PERSONAE

Soy un hombre que anda sin camino
que perdió las llaves de todas las puertas
que no perdona la muda terquedad de los parques.
Me detengo
y saludo a las estatuas de sal.
Redacto pálidos problemas
en cuadernos color púrpura,
prolijos comentarios de un libro
que nadie habrá de leer.
Escribo con la tinta escurrida de mi ausencia
mientras acaricio las cicatrices del olvido.
Creo identificar el problema:
soy un promontorio que se adelanta al mar
en tanto tantea el vacío
con las manos llenas.

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ESPEJO NEGRO

Cuando parecía que el invierno terminaba
de comerse las uñas,
despertaste de pronto.
Uno a uno rompiste los barrotes de tu celda,
partiste el pan y serviste el vino añejado en pesadillas.
Es probable que hayas dicho
“este es mi cuerpo, esta es mi sangre”,
aunque nadie podría asegurarlo.
Lo cierto es que la nieve reconstruía el espejo negro
en el que los cuerpos no encuentran un lugar
donde desquitarse del vacío.

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©Christian Kupchik, Los colores de la vigiliaBUENOS AIRES POETRY, 2017.  98P. ; 20×13 CM.
COLECCIÓN PIPPA PASSES.

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