Un estampa coloreada de Shokei | Amy Lowell

Amy Lowell (Brookline, 1874-1925) Poeta y crítica norteamericana. Hermana de Percival Lowell, fue uno de los miembros de la escuela Imaginista, una brillante conversadora y una gran lectora, que se destacó por su inconformismo y su vida poco convencional. Escribió la mayor parte de sus obras en verso libre y en prosa polifónica; entre éstas cabe destacar algunas como A dome of many coloured glass (1912), Sword blades and poppy seed (1914), Men, women and ghosts (1916), Pictures of the floating world (1919), What’s o’clock (1925) -por la que se le concedió el Premio Pulitzer del siguiente año- y Ballads for sale (1927). Realizó, además, varios trabajos de crítica literaria, entre los que se encuentran Seis poetas franceses (1915), Tendencias de la moderna poesía americana (1917) y la biografía de John Keats (1925).


Un estampa coloreada de Shokei

Serpentea en la pared de un acantilado
Ese sendero que deseo explorar,
Y más arriba rompe una cascada,
Y el aire se llena del rugido
Y de la voz tronante de las aguas que se estrellan
En un torrente plateado desde una pendiente.

Salva el sendero de un poderoso salto
Y cae y lejos,
Y los árboles y arbustos que crecen en las rocas
Se mojan con su precioso rocío;
El aire está borroso y pesado de sonido,
Y pequeñas y húmedas flores marcan el suelo.

¡Oh! La humedad se huele muy bien
Y el sendero se transita suavemente,
Y más allá de la cascada continua serpenteando,
Mientras minúsculos arroyuelos se abren
Su propio paso colina abajo
Cantando cada cual su propia tonada, hasta que

Olvido que es solo un sendero pintado
Y oígo el agua y el viento,
Y miró a través de la niebla, y fuerzo la vista
Para ver qué hay detrás;
Porque debe conducir a una tierra feliz,
Esa senda que se extiende junto a una cascada.

A Coloured Print by Shokei

It winds along the face of a cliff
This path which I long to explore,
And over it dashes a waterfall,
And the air is full of the roar
And the thunderous voice of waters which sweep
In a silver torrent over some steep.

It clears the path with a mighty bound
And tumbles below and away,
And the trees and the bushes which grow in the rocks
Are wet with its jewelled spray;
The air is misty and heavy with sound, A
nd small, wet wildflowers star the ground.

Oh! The dampness is very good to smell,
And the path is soft to tread,
And beyond the fall it winds up and on,
While little streamlets thread
Their own meandering way down the hill
Each singing its own little song, until

I forget that ‘t is only a pictured path,
And I hear the water and wind,
And look through the mist, and strain my eyes
To see what there is behind
For it must lead to a happy land,
This little path by a waterfall spanned.

 

Una talla en madera japonesa

Sobre la cordial puerta abierta, alta cuelga
Una pieza de madera de tenues colores.
Hace tiempo fue un árbol que entonces se mecía
Y sabía del sol y de sombra en las hojas
De los árboles del bosque, en un bosque espeso del Oriente.
La nieve del invierno ha doblado sus ramas,
La primavera ha hinchado sus brotes con flores que llegaban,
El verano ha corrido como fuego por sus venas,
Mientras que otoño lo ha abrumado con erizos de castaña,
Y esparcido en la hojarasca cáscaras de bellota.
Las oscuras tormentas de la medianoche
Han rugido y chocado entre sus ramas, aquí y allá quebradas;
Pero de tanto en tanto de sol los largos días
Se entretuvieron amantes, cautivos en las hojas.
Sí, conoció todo esto, y no obstante,
De caminos musgosos de los bosques no habla,
Ni de susurrantes pinos o el trémulo abedul,
Sino de los vientos rápidos y el mar salado hiriente.
Con cuchillo paciente, una vez un artista
Le ha dado una forma como al indómito mar.
Se yerguen ahí las olas, sus crestas son voladas
Por el viento soleado, que al mar azul azota
Y rompe en reflejos y chispazos de luz.
Entre las repentinas olas hay dos pájaros blancos
Que descienden, se elevan y chillan de alegría
En su solaz salvaje. Y bajan en picada,
Buscando al pez brillante. Después levantan vuelo,
Con sus chorreantes plumas brillando bajo el sol,
Mientras las gotas húmedas como de luz reflejos,
Tamborileantes caen de vuelta sobre el mar.
Planeando sobre huecos verdes salpicados de espuma
O rozando blanca cresta por romper,
Los espíritus del cielo se dignan a bajar
Y jugar con el mar con humor estival.
Colgando sobre la alta puerta, de par en par abierta
Nos trae silenciosa, en cuarto por el fuego iluminado,
La libertad de las vastas soledades de la tierra,
Donde amontonadas olas soleadas caen y ruedan
Y aves marinas chillan, felices, licenciosas.

A Japanese Wood-Carving

High up above the open, welcoming door
It hangs, a piece of wood with colours dim.
Once, long ago, it was a waving tree
And knew the sun and shadow through the leaves
Of forest trees, in a thick eastern wood.
The winter snows had bent its branches down,
The spring had swelled its buds with coming flowers,
Summer had run like fire through its veins,
While autumn pelted it with chestnut burrs,
And strewed the leafy ground with acorn cups.
Dark midnight storms had roared and crashed among
Its branches, breaking here and there a limb;
But every now and then broad sunlit days
Lovingly lingered, caught among the leaves.
Yes, it had known all this, and yet to us
It does not speak of mossy forest ways,
Of whispering pine trees or the shimmering birch;
But of quick winds, and the salt, stinging sea!
An artist once, with patient, careful knife,
Had fashioned it like to the untamed sea.
Here waves uprear themselves, their tops blown back
By the gay, sunny wind, which whips the blue
And breaks it into gleams and sparks of light.
Among the flashing waves are two white birds
Which swoop, and soar, and scream for very joy
At the wild sport. Now diving quickly in,
Questing some glistening fish. Now flying up,
Their dripping feathers shining in the sun,
While the wet drops like little glints of light,
Fall pattering backward to the parent sea.
Gliding along the green and foam-flecked hollows,
Or skimming some white crest about to break,
The spirits of the sky deigning to stoop
And play with ocean in a summer mood.
Hanging above the high, wide open door,
It brings to us in quiet, firelit room,
The freedom of the earth’s vast solitudes,
Where heaping, sunny waves tumble and roll,
And seabirds scream in wanton happiness.

Una de las “Cien vistas del Fuji”, de Hokusai

Sediento,
Llene un vaso con agua.
¡Y mira! ¡El Fuji-yama sobre el agua yace
como una hoja caída!

One of the “Hundred Views of Fuji” by Hokusai

Being thirsty,
I filled a cup with water,
And, behold! Fuji-yama lay upon the water
like a dropped leaf !

Traducción de Jorge Fondebrider para Buenos Aires Poetry, 2018.